Se les cayó la careta

Por Jorge Larrañaga. Uruguay ha vivido años de crecimiento económico. Ese crecimiento no ha tenido calidad, en tanto y cuanto áreas prioritarias para el país siguen tan mal -o peor- que antes.

Ese crecimiento no se ha invertido con éxito ni en educación ni en infraestructura ni en mejor seguridad ni en salud ni en políticas poblacionales y territoriales adecuadas. Por eso no existe sustentabilidad de ese crecimiento y sí, una enorme vulnerabilidad.

Esta es la razón por la que decimos que se ha tirado la bonanza obtenida en la última década. “Se tiró manteca al techo”. Y quizás, peor que ello, se ha perdido sostenida y crecientemente la confianza de la gente, porque lisa y llanamente le han mentido a los uruguayos.

El crecimiento de Uruguay se debió, en gran medida, al contexto internacional. Desde el gobierno frenteamplista se negaba eso y se nos decía una y otra vez que era “la gestión”. Era la gestión la que explicaba el crecimiento. Crecía el mundo porque el contexto internacional lo empujaba, pero acá no, acá era porque los funcionarios del Frente tenían una brillante gestión.

¿Y ahora?

Ahora que el contexto ya no se presenta tan venturoso, como una careta se cae el mito de la gestión exitosa. Un déficit de 3,5% del PBI, con lo de PLUNA, con ASSE, con ANCAP en rojo, con pautas salariales que afectarán el salario real, con suba de tarifas, con inseguridad creciente, con los peores índices de egreso y repetición de la región, con el 20% de los hogares en condición de vulnerabilidad y peligro de volver a la pobreza, etc., etc. Esa es la gestión.

Cabe la pregunta: ¿se enteraron ahora de los números de ANCAP? ¿Se enteraron ahora que el ANTEL ARENA saldría mucho más que los U$S 40 millones que decían?

¿El PIT CNT se enteró ahora que iban a desindexar los salarios? Eso fue anunciado en julio de 2014 en la Comisión de Hacienda de Diputados por el entonces Ministro de Economía, Ec. Mario Bergara, quien expresó: “Antes de la nueva ronda del Consejo de Salarios, que empezará en 2016, creo que todos vamos a tener que ir mostrando madurez en esa discusión y tratar de despegarnos un poco de las cláusulas indexatorias, yendo a negociaciones de salario nominal”. Los 11 dirigentes del Pit-Cnt que fueron candidatos por listas del gobierno, ¿no sabían de esa “gestión”?

La gente debe saber, lamentablemente, que el próximo tiempo será una lucha por mantener las fuentes de trabajo.

Claramente, el gobierno -el Frente- está haciendo lo que tenía pensado hacer. Porque todos en el Frente Amplio sabían la verdad de los números de “la gestión”. Entre otras cosas porque los números de la gestión del Frente los manejan los mismos de aquella “postal” de Tabaré Vázquez y Danilo Astori en las afueras de la Casa Blanca.

Hay que ser claros. El Frente mintió en la campaña. El Frente fue malo en la gestión.

Antes de octubre todas las promesas valían, después del primero de marzo, “aparecieron” todas las dificultades. Gastaron millones de dólares en publicidad oficial en la campaña del año pasado para decirles a los uruguayos lo bárbaro que estábamos.

La herencia mujiquista, que parece condicionar más que el contexto internacional, con obras inconclusas y promesas lanzadas con liviandad, tenía el mismo equipo que hoy aparece con la motosierra. Hoy nos dicen que “faltó coordinación en las inversiones” (sic).

En cada contienda electoral el Frente vendió continuidad. Esa continuidad hace que todos en el Frente Amplio sean responsables de la situación del país. No se salva nadie.

El fantástico humorista Julius Henry Marx -Groucho- decía: “Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.” El Frente parece volcarse cada vez más al marxismo -el de Groucho, no el de Karl-. Parece que esa lógica se pretende usar en la retórica pública ocupando todo el espectro de la discusión política. Dicen una cosa para unos, lo contrario para otros y todo es Frente…que TISA sí, que TISA no… sin siquiera ruborizarse.

Es como una suerte de delivery ideológico, a pedido del cliente, hay para todos los gustos.

Los uruguayos son inteligentes y no se comen la pastilla de ese juego de gobierno y oposición adentro del Frente. El Frente es uno sólo. Y el Frente es el del gobierno y en el gobierno valen las acciones -u omisiones-.

Todas esas diferencias -algunas incoherencias- que supuestamente sobrevuelan en el Frente mueren cuando hay que votar. Son lo que votan, y en el Frente votan todo, juntos. Votan todos lo mismo. Si el Frente vende la unidad de acción como su activo político, es también la cláusula de responsabilidad solidaria. Todos son responsables.

No valen las proclamas ni los ejercicios retóricos de corte panfletario.

No vale decir como lo hace Mujica que en el Frente hay “gobierno y oposición”. Porque cuando se confiesa ello, se reconoce que a alguien le están mintiendo.

Fue el gobierno quien mandó hacer el ANTEL ARENA. Fue el gobierno el que paró el ANTEL ARENA. Fue el Frente, y las consecuencias le son imputables al Frente. Fue el Frente el que puso a ANCAP en el CTI. Fue el Frente que cerró PLUNA con pérdidas de 300 millones de dólares en un proceso vergonzoso propio de una República bananera.

Y ahora es el gobierno el que plantea desindexar, aumentar tarifas, negociar el TISA, etc. etc.

Son esas las acciones que valen para la cuenta. No hay exonerados de culpas, porque cuando hacen y deshacen, en el Frente, son todos lo mismo. Están todos del mismo lado del mostrador.

Por nuestra parte, de cara a ese estilo de gobierno, nos paramos en la vereda de enfrente. Ejerceremos el rol de oposición leal y dura, con la responsabilidad de siempre, con la firmeza de las convicciones, procurando lo mejor para el país.

Pasó el Carnaval y se les cayó la careta.

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