Presupuesto con ajuste fiscal

Por José Carlos Cardoso. Comienza el debate sobre el presupuesto del Estado en la Cámara de Senadores, el presupuesto del gobierno del presidente Vázquez que ya tuvo un largo, interesante y profundo análisis en la Cámara de Representantes.

Hay mucho asunto en una ley de presupuesto que tiene 700 artículos, es enorme y hay muchos temas para analizar.

Lo primero a destacar es que el presupuesto una carga impositiva adicional a la que ya tenemos. Hay un ajuste fiscal, así se denomina cuando hay por cualquier vía un incremento impositivo, un aumento del peso de las cargas públicas sobre los ciudadanos

Este presupuesto incrementa impuestos, aparece un aumento de la contribución inmobiliaria rural y una nueva forma de calcular el impuesto al patrimonio que pagan las empresas y las personas, por lo tanto, un incremento del pago al Fondo de Solidaridad de todos los profesionales, y pagarán hasta los 70 años de edad cuando hasta ahora pagaban 25 años de su vida. Ya se votó el incremento del impuesto de Primaria en este 2015 y se da además otra presión impositiva por la vía de tasas que se incrementan y deben pagarse al hacer determinados trámites. Se quieta la exoneración de la empresas con facturación menor a 30 mil dólares anuales.

El incremento presupuestal deviene de un déficit de dos mil millones de dólares. El presupuesto llega al Parlamento con una falta de dos mil millones de dólares. Para corregirlo el país emitió deuda externa, es decir, colocó papeles de deuda que compraron en el exterior y por el que pagaremos intereses. Lo anunció el ministro de Economía, 1700 millones de dólares que consiguió el gobierno central, es una suerte de préstamo, son papeles que se entregan, quedan en manos de privados o de bancos y tenemos que pagar intereses lo que nos va a costar 73 millones de dólares por año. Eso no se ha dicho en estas horas, se habla del éxito de la colocación de bonos pero no se dice que vamos a pagar 73 millones de dólares más de intereses por año hasta el 2027.

El Estado uruguayo aumenta el endeudamiento y aumenta la presión fiscal sobre los que pagan impuestos. Esta es -en mi opinión- la primera definición del presupuesto, después iremos a ver cómo se distribuye esa plata. Es mucho dinero, 15.500 millones de dólares. Los privados que viven de su trabajo, de su actividad laboral independiente y no del Estado, preguntan sorprendidos cómo les irá. Ellos advierten que no están en el paquete de distribución, de los que van a recibir algo, sino en el área del presupuesto donde le van a sacar algo.

Por eso nos importa mucho, como primera definición presupuestal, ver qué pasa con los impuestos. El gobierno incrementa la presión impositiva, las pequeñas empresas van a empezar a pagar algo que no pagaban. En esa situación están las ópticas, librerías, lo que se conoce en términos contables como las empresas del literal E, todas las que tienen una facturación anual menor de 30 mil dólares. Las empresas que no llegan a facturar 30 mil dólares por año, que hoy no pagan, van a empezar a pagar.

El inmenso gasto público comienza a comprimir a los ciudadanos.

El ejecutor de ese apriete es el gobierno.

El mismo, que nada ahorró en tiempos de bonanza, ahora no tiene otra que aumentar los impuestos y apelar al endeudamiento.

Ya veremos cómo se gasta. Eso será motivo de mi siguiente columna.

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