Otra contradicción del Sr. Intendente

Por Fulvio Gutiérrez. ¡Realmente asombran las contradicciones en que incurre el Intendente Lima! Contradicciones que se suscitan casi a diario, cuando por un lado escribe una cosa y por otro lado dice otra. O también, un día dice una cosa y otro día dice otra cosa sobre el mismo tema.

Vamos a referirnos hoy a un solo ejemplo: la Resolución que aparece en la página Web de la Intendencia individualizada con el No. 162 de fecha 14 de julio de 2015.

Dicha Resolución hace referencia según su VISTO, a “las diversas forma de contratación de personal que establecen la Constitución Nacional, leyes y el Estatuto del Funcionario Municipal”, y está orientada a establecer una serie de “criterios” (así los denomina) que el Intendente dispone que él mismo debe cumplir (¡!) para la contratación de nuevos funcionarios.

De un análisis jurídico-político de dicha Resolución, podemos concluir lo siguiente:
1) El Intendente Dr. Lima ha dicho en varias oportunidades, que la única forma de ingreso a la Intendencia es mediante concurso y sorteo, pues así está establecido en el Estatuto del Funcionario. Como consecuencia de tal razonamiento, ha criticado duramente al ex Intendente Coutinho por haber utilizado como mecanismo de ingreso de funcionarios la denominada “designación directa”. Aunque no lo diga, la crítica sería extensiva al Cr. Minutti, al Esc. Malaquina, y al Mtro. Fonticiella, que también utilizaron tal procedimiento de ingreso de funcionarios.

Pero resulta que ahora, en la Resolución No. 162 de fecha 14 de julio de 2015, se establece el criterio rector “de futuras Designaciones Directas que efectúe el Sr. Intendente en uso de sus facultades” (textual). ¡Vaya! ¡No era que las “designaciones directas” eran ilegales! Parece que ahora la “designación directa” adquiere legalidad, con lo cual cae todo ese antojadizo argumento que había mantenido desde que asumió el cargo. Claro, se dio cuenta que él mismo ya ha hecho varias designaciones directas, y obviamente, las va a seguir haciendo.

2) Pero ahí no para la cosa: el Intendente dice que va a realizar “designaciones directas” de funcionarios, pero (y aquí viene lo más interesante) va a autolimitarse en tal facultad por lo cual, las designaciones que en tal sentido disponga deben ajustarse a lo siguiente: a) “No pueden exceder su período de gobierno”. Esto es fácil; se le hace un contrato que no exceda del 9 de julio de 2020 y asunto arreglado. b) No generan derecho a la carrera administrativa o funcional. Esto es innecesario pues el Intendente Lima debería saber que los funcionarios contratados no tienen derecho a la carrera administrativa (solo lo tienen los presupuestados). c)Son esencialmente revocables por razones de mejor servicio. Obvio, basta poner una cláusula en tal sentido en el contrato y la exigencia está cumplida.

3) Pero lo realmente insólito de todo esto, es que se trata de una Resolución del Intendente, que bien puede cambiarse en cualquier momento por otra Resolución del propio Intendente.

Lo dice el viejo principio de jerarquía: cualquier norma jurídica puede ser derogada por otra de igual jerarquía. Entonces bueno es preguntarse: ¿Qué garantías hay de que esto realmente se cumpla? Al ritmo que van las contradicciones del Intendente Lima, no hay ninguna garantía.

En fin; una prueba más que contundente de las contradicciones en que incurre con demasiada frecuencia. El Dr. Lima debe cuidar su imagen, pero sobre todo la investidura que el pueblo le dio. No es serio hoy decir una cosa y mañana otra. Y menos opinar al “boleo” sobre temas que son realmente de importancia.

Es cierto que el argumento de que “como te digo una cosa te digo la otra”, fue muy común en el quinquenio anterior. Pero ojo: ¡Mujica hay uno solo!

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