“Ni estoy a favor ni en contra de la Concertación, se verá”

rodrigo goñiRodrigo Goñi durante 10 años fue Diputado del Partido Nacional por Salto, hoy integra el Directorio de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) representando a su partido. Continúa siendo el principal referente del sector de Jorge Larrañaga en Salto (Alianza Nacional), por lo que dialogó con nosotros para analizar el año que terminó tras un largo proceso electoral, los primeros seis meses de gobierno de Andrés Lima y sobre el futuro del Partido Nacional.

– ¿Qué le dejó el proceso electoral que terminó en mayo de 2015?
– A esta altura de tantas campañas electorales uno no termina de sorprenderse, siempre aparecen cosas nuevas, protagonistas nuevos, actitudes y formas de encarar el trabajo político distintas. Fíjese que hace cinco años atrás sorprendía Coutinho con un estilo que no tiene absolutamente nada que ver con el estilo de Lima, que es quien está ahora en la intendencia. De manera que siempre, y felizmente, el país, la democracia, terminan generando nuevos protagonistas.

– Y que Coutinho tampoco era parecido a Fonticiella.
– También, absolutamente. Ni Fonticiella con Malaquina ni Malaquina con Minutti; o sea, se generan permanentemente protagonistas políticos, y creo que eso es muy sano.

– Es como que el votante está permanentemente buscando, no le gusta lo que encontró, sigue buscando y cambia permanentemente.
– Si, si, por supuesto, pero para eso son las elecciones, para elegir. Cuando por alguna razón quien está no conforma, la gente busca otro, y está bien que así sea.

– Queda claro que no hay más voto cautivo, aquellos que nacían de familias blancas y morían blancas. Lo mismo con los demás partidos políticos.
– Creo que hay gente que tiene afinidades con determinados partidos pero que si realmente no conforma, cambia. Quizás antes eso era más difícil, puede ser. Hoy en día es muy común.

– La última vez que hablamos (EL PUEBLO, 23.11.2014), usted sostuvo que en dos elecciones consecutivas Alianza Nacional en Salto había perdido 11 mil votos. ¿Cómo se encuentra hoy su sector?
– Mire, en primer lugar, nosotros este año lo encaramos tratando de reorganizar al partido. Habíamos terminado con una diferencia muy grande con los compañeros del Herrerismo al punto que después no concurrimos a la Convención, y felizmente a partir de agosto, comenzamos un camino distinto que culmina el 17 de diciembre, donde se reúne la Convención (Departamental), se eligen nuevas autoridades del partido y en donde vamos a compartir la dirección que hasta ahora había sido de un solo sector, ahora vamos a estar también los de Alianza, y creo que eso va a potenciar a todos. Y naturalmente, seguimos convencidos del proyecto de Jorge Larrañaga y por él estamos trabajando. ¿Qué va a pasar? Veremos. Como recién hablábamos, las cosas cambian, y a veces muchísimo. De manera que aventurarse ahora a decir qué va a pasar… y yo qué sé, hoy no me animo a decírselo.

– Como recién hablábamos, la gente hoy no está votando partidos sino candidatos. Recuerdo que Gustavo Varela ya nos había anticipado en enero de 2012 la necesidad que el Partido Nacional designara a sus candidatos a la intendencia para así romper con la polarización entre colorados y frenteamplistas. ¿Se está pensando hoy en las posibles candidaturas del 2020?
– No estamos pensando hoy en el tema candidaturas. Sin duda que hay que prepararse, y habrá que tomar definiciones, pero no creo que hoy haya alguien pensando en este tema. Respecto a lo otro que usted plantea, es bien interesante porque en alguna medida es cierto que la gente elige a la persona, que tiene ese carácter intransferible desde la individualidad, y es lógico que así sea, pero soy un convencido de que una buena democracia debe sustentarse en partidos políticos fuertes porque la veleidad de la persona sin un sostén de gente organizada detrás, a veces es peligrosa. Veletas al viento pueden ser fulgurantes cuando el viento sopla fuerte, pero cuando no hay viento esas veletas a veces pierden el sentido de la orientación. A mí me gustan los partidos que sostienen a los candidatos y que le dan un contenido mucho más amplio que el mero hecho de que haya solo personas al frente. Pero bueno, ese es un tema que la gente tiene que razonarlo y definirlo.

– ¿Cómo visualiza al Partido Nacional hoy, pensando en que aún faltan 4 años para la próxima carrera electoral?
– Como le decía, logró superar diferencias, logramos acuerdos importantes, seguramente vamos a trabajar en conjunto sobre una base de unidad admitiendo la diversidad. Es notorio que no nos vamos a poner de acuerdo en todo. Tuvimos diferencias, por ejemplo, con lo que ocurrió este año en la intendencia. La Comisión Departamental que existía estuvo de acuerdo con que Lima despidiera a 244 personas, empleados municipales, nos pareció que fue un exceso absoluto porque habían alternativas, habían formas distintas de hacer sin generar lo que hizo, un verdadero caos. Cuando uno mira a veces cómo el gobierno nacional ampara proyectos empresariales defendiendo el trabajo, y estamos hablando de 20 o 30 empleados, acá en Salto de un plumazo quedaron 244 sin trabajo. Nosotros no estuvimos de acuerdo, el otro sector del partido lo avaló…

– Pero cambió ahora su postura…
– Ahora sí, felizmente. Es decir, habrán cosas en que tendremos diferencias, matices, naturalmente, pero seguramente en las grandes líneas vamos a coincidir.

– ¿Cómo evalúa estos primeros seis meses del gobierno del intendente Lima?
– Está difícil de evaluar. Si uno mira por el estado de lo que se ve, es decir, problemas que hay en la ciudad, la campaña con las vías de comunicación, etcétera, uno debería juzgarlo muy mal. Pero me parece que debemos tener cierta tolerancia, no se debe perder de vista desde dónde se viene, recibió la intendencia en pésimas condiciones, financieras y de estructura. El deterioro de las calles no ocurrió en los últimos seis meses, eso ocurrió en años en que no hubo un buen mantenimiento. O sea, se han conjugado un montón de cosas que entiendo hay que darle a Lima la oportunidad que tenga un lapso de tiempo importante para después poder juzgarlo…

– ¿Cuánto tiempo?
– Ah, mire, creo que un año o un año y medio, algo así. Me parece que es lo que corresponde porque le reitero, no fue fácil la situación en la que asumió. De manera que hay que tener cierta paciencia. Yo entiendo porque alguno lo sufre, es un desastre todo como está, para colmo el tiempo no ha ayudado nada, con lo cual se agravaron los problemas. Pero reitero, también ha cometido errores muy fuertes, eso de dejar a 244 familias sin trabajo, fue una locura, sobre todo porque después ingresó gente, por lo cual el argumento en qué queda, ¿que no le gustaban porque eran de un partido político? Por algo en nuestro país desde hace muchos años se incluyó el no poder despedir gente del Estado así nomás, porque si no quedaba al arbitrio de cada gobernante sacar y poner, con lo cual genera un caos. Eso no debe ocurrir. Por otro lado, ahí no había todos punteros políticos, eso rompe los ojos, pero en cualquier caso, no se puede andar con revanchismo, eso fue un error muy fuerte de Lima y me llamó la atención del Frente Amplio.

Imagínese que Ramón Fonticiella debe haber ingresado 800 y pico de funcionarios, que al FA y especialmente a Ramón le gustaba decir que habían ingresado por concurso y sorteo, y que todos sabemos que fue todo un gran verso, como lo demostró el propio presidente Mujica y más acá en Salto, el presidente de la Comisión de Trabajo de la Junta Departamental que terminó renunciando, Aníbal Estéves (FA), que estaba encargado de los sorteos en la Junta y dijo que era toda una farsa. Si Coutinho hubiera hecho lo mismo que hizo Lima, imagínese en el grado de locura que viviría este departamento. No se puede actuar de esa manera. Lo que no puede ser tampoco es que se utilice la intendencia municipal para cubrir los cargos políticos y para darle empleo a la estructura político partidaria. Se ha abusado de esto, habiendo un ida y vuelta entre la gente y los candidatos, “ayudame a ganar y después te doy un empleo”…

– Hablando de ayudar a ganar, ¿es una alternativa la Concertación Departamental en Salto para ganarle al FA en el 2020?
– Las circunstancias políticas van y vienen, cambian, se adelantan, se retrasan, las coaliciones son instrumentos políticos como cualquier otra. Se verá. Yo ni estoy a favor ni estoy en contra, hoy simplemente creo que a lo que tenemos que avocarnos es a quienes tenemos algunas tareas de gobierno, tratar de hacer las cosas mejor, y a quienes tienen aspiraciones políticas, bueno, a tomar nota, sacar apuntes y proponer ideas, pero largarse en campañas electorales ahora me parece que sería una locura.

– ¿Cómo han sido estos meses trabajando en la CND?
– Es un trabajo más que interesante, muy ejecutivo, donde semana a semana se reúne el Directorio y tiene que estar resolviendo sobre un montón de temas que van desde operaciones financieras por fideicomisos, por préstamos, a adjudicaciones de licitaciones. En definitiva, hay una gama amplísima de trabajo. Le doy dos ejemplos para que la gente lo vea. Desde Corporación Vial del Uruguay que se encarga de buena parte de las rutas nacionales y que tiene un presupuesto anual de unos 160 o 170 millones de dólares, a un trabajo con el BSE porque en el edificio central en la avenida del Libertador, hizo un altillo en el último piso sin arreglar los permisos municipales. Ese trabajo fue encomendado a la CND para regularizarlo. Es decir, se hace de todo.

He procurado, y vamos a ver qué éxito tenemos, pero por lo menos el Directorio me ha respaldado, tratar que la CND comience a trabajar en forma fluida con las intendencias, creo que allí hay un amplio campo para trabajar, en donde pueden surgir determinados instrumentos que le pueden servir y mucho a las intendencias. Ya hemos mantenido reuniones en San José, en Maldonado, estamos esperando Flores, planteando estas alternativas.

– ¿La CND tiene algo en vista para Salto?
– La CND trabaja, por ejemplo, con todo lo que tiene que ver con la ANEP, escuelas, liceos, etcétera, es la que organiza toda la obra pública, pero la decisión de qué obra hacer y dónde, es de la ANEP no de la CND, nosotros somos un instrumento. Armamos y ejecutamos el proyecto, llamamos a licitación, lo adjudicamos y controlamos, y luego cuando está pronto se lo entregamos a la ANEP, pero no podemos resolver que se haga el Liceo 8 en Salto, por ejemplo. Eso excede nuestra competencia.

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