Mercedes Vicente (Embajadora de Cuba): “Los pueblos mientras más cultos, serán más libres”

Mercedes Vicente es la Embajadora de Cuba en nuestro país, quien visitó a Salto por primera vez con la intención de trabajar en varias áreas que puedan beneficiar tanto a su país como a nuestro departamento. El diálogo se dio en el marco de una conferencia de prensa debido a complicaciones de agenda de la diplomática, analizando desde su perspectiva cómo observa la región.

– ¿Cómo analiza los cambios políticos que se vienen procesando en la región, caso de Brasil y Argentina, así como lo que se está discutiendo electoralmente en Ecuador?
– La región está sometida a fuertes presiones, incluso que vienen de afuera de ella en un mundo globalizado. Creo que hay una ola neoconservadora que está operando en contra de los gobiernos progresistas de la región. Hay desafíos políticos, pero también civilizatorios que tienen que ver con el papel de los medios, por ejemplo, en la conformación de las matrices de opinión y con una reactivación de los intereses de las oligarquías locales por retomar los gobiernos de la región. Tenemos distintos casos en que la derecha ha regresado mediante las urnas y tenemos casos en que ha habido procesos como el de Brasil con claros matices de golpe de Estado parlamentario y donde los Poderes Judiciales han estado jugando un papel favoreciendo el regreso de la reacción.

Para las izquierdas el desafío es grande en el sentido que, por ejemplo, la diversidad de puntos de vista o de perspectivas ideológicas no debe necesariamente traer desintegración. Creo que América Latina, desde el río Bravo hasta la Patagonia, tiene muchos desafíos comunes y tenemos mecanismos de integración regional en los cuales podemos y debemos dar espacio a los diferentes puntos de vista para poder enfrentar de manera conjunta los desafíos que tenemos en el ámbito económico, en el ámbito de bienestar de nuestros pueblos y en el propio ámbito de la solidaridad. Es un momento complejo donde tenemos que estar muy conscientes de los desafíos que tenemos en la región. Ahora está pendiente la segunda vuelta en Ecuador.

Los gobiernos de izquierda han tenido realizaciones concretas, las que muchas veces se pasan por alto y se dan como realidades hechas, y sencillamente cuando uno mira a la América Latina ve que es mucho mejor que aquella de los años 90 y 2000, incluso en muchos elementos, como en materia de educación, de salud, de vivienda, de cultura. Por ejemplo, Operación Milagro es un proyecto que tiene que ver con la obra de Chávez y de Fidel en el continente, y tiene que ver con la idea de cuántas personas se podrían beneficiar con esta Operación donde los profesionales salieron a pesquisar y a buscar personas con estos problemas. Hoy hay más de 6 millones de personas en el continente que recuperaron la visión en diferentes grados de pérdida que tenían.

Las soluciones que da la derecha son solo para una parte de la población, y las soluciones que da la izquierda son soluciones que buscan la equidad. Redistribuir de manera más equitativa es siempre un desafío más grande, más cercano a lo humano y al concepto de Humanidad que veneramos de nuestros propios próceres y de los padres fundadores de América Latina.

De manera que la izquierda está en condiciones de seguir adelante, enfrentando todos estos desafíos. Ya hay resultados magros de los gobiernos donde ha retomado la derecha en la región, el tiempo va poniendo las cosas en su sitio y vamos a seguir trabajando por lo que creemos.

– ¿Cómo analiza lo que está ocurriendo en Venezuela, cuestionada, entre otros, por el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, ex Canciller de nuestro país durante el gobierno de José Mujica, y que también está siendo cuestionada por el MERCOSUR?
– La premisa para hablar de un país que no es el país donde uno radica es el respeto a la autodeterminación. Hemos dicho una y otra vez que Cuba apoya al gobierno venezolano y a su pueblo, porque entendemos que es un gobierno nacido de su pueblo. Lo más importante es respetar que los venezolanos tienen derecho a dirimir sus diferencias ellos mismos.

Venezuela está siendo objeto de una gran ofensiva y de ataques externos que enrarecen el ambiente interno. Creo que el sistema político venezolano da respuesta a sus propias cosas. Venezuela es uno de los casos de los que hablaba de los medios. La CNN es abiertamente anti venezolana y cuando uno mira a sus sponsors, se da cuenta que son las élites de la oligarquía venezolana.

Y en relación con la OEA, no olvide que es un ministerio de colonia, la OEA es un organismo con un interés de dominación sobre América Latina. Nosotros incluso hemos sido expulsados de la OEA y no tenemos ningún interés en regresar precisamente por eso, es un diseño que en vez de propender a la unidad y al respeto de la soberanía de los pueblos… porque no es solo su Secretario General, es también la OEA un instrumento, un mecanismo, sencillamente interfiere en los asuntos internos de los países y es algo que no le compete.

Tenemos otros organismos que se interesan por la situación de los países, como UNASUR, y cuando hay un proceso electoral, se habla de acompañamiento electoral, lo que me parece un vocablo donde la semántica esconde formas y fondo, porque una cosa es un acompañamiento a un proceso electoral y otra cosa es observarlo como hace la OEA. Me parece sumamente injerencista decirle a un país desde afuera “te estoy observando”. Son cosas que tenemos que tener muy claro en la región, nadie tiene derecho alguno a interferir en los asuntos de Venezuela, como no tiene nadie derecho a interferir los asuntos de ningún otro país latinoamericano.

– El MERCOSUR dejó también afuera momentáneamente a Venezuela, incluso con un tímido apoyo del gobierno uruguayo.
– Bueno, en realidad fue una situación muy compleja por el retorno de los gobiernos de derecha, que tienen mayor peso, lo que tuvo un rol decisivo. Venezuela está apelando a los mecanismos institucionales que tiene el MERCOSUR para estos temas y vamos a ver cómo evoluciona.

– Sobre el final del gobierno del presidente Obama se alcanzaron logros significativos en el mejoramiento de las relaciones diplomáticas con Cuba. En enero asumió la presidencia Donald Trump, ¿cómo espera que sea la relación de su país con Estados Unidos en los próximos años?
– Yo no diría significativo, yo diría que veníamos de no tener nada. Es decir, el enrarecimiento de las relaciones con Estados Unidos es un diferendo histórico que tiene que ver con el interés de Cuba de ser independiente estando tan cerca de un vecino tan poderoso. Nosotros no teníamos relaciones político-diplomáticas, y en realidad lo que se establecieron fueron las relaciones político-diplomáticas. Hemos hablado de establecimiento y no de normalización.

Siempre defendimos, no de ahora sino de muchos años, que era preferible sentarse en una mesa y conversar civilizadamente a la confrontación. Se dieron las condiciones para que esto sucediera y decidimos avanzar en ese terreno. A partir del restablecimiento, tenemos aproximadamente veinte convenios firmados pero que son muy elementales sobre las relaciones entre dos países tan cercanos, como retomar el correo postal, mirar el tema de la contaminación de las aguas, pero aún venimos denunciando durante la administración Obama que el bloqueo se mantiene.

Siempre nos preguntan qué esperamos de la nueva administración. Vamos a ver. Pero en realidad, la estructura del bloqueo, que es el principal obstáculo al desarrollo de Cuba, se mantiene. Por eso no hablamos de normalización sino de establecimiento de relaciones bilaterales. Pensamos que para avanzar hacia una relación más normal tendrían que darse varias condiciones. Una es que se levante el bloqueo, y la otra es que nos devuelvan el territorio ilegalmente ocupado en Cuba que es la base de Guantánamo.

Entonces, el bloqueo, que es un tema que además califica como acto de genocidio, es uno de los bloqueos más largos de la historia y no hay una sola área de la vida de la sociedad cubana que no se vea impactada por el bloqueo, por el que tenemos enormes dificultades. Hoy la economía cubana no puede comerciar en dólares. Los bancos que hacen transacciones a Cuba siguen recibiendo multas millonarias, lo cual dificulta el comercio. A veces tenemos que salir a comprar medicamentos a mercados tan lejanos como China, teniendo un mercado natural que es Estados Unidos a 90 millas. En materia de cercanía geográfica, Estados Unidos está cerca de nosotros como lo están Brasil y Argentina de ustedes.

Lo principal para nosotros es que nos hemos sentado a establecer relaciones diplomáticas sobre la base del respeto a nuestros principios, que es lo que siempre hemos pedido. Es decir, reconocemos el hecho que se hayan sentado como nosotros a intercambiar sobre estos temas en condiciones de iguales. No tenemos que coincidir en todos los puntos de vista. Hemos hecho varias rondas durante la administración Obama en las cuales se identificaron puntos en los que se puede cooperar, se está cooperando. Recuerdo cuando lo de las Torres Gemelas que ofrecimos inmediatamente ayuda.

El tema es que hubo un análisis de que la política no había funcionado, y el análisis que ellos hicieron les hizo encaminarse hacia otras políticas que no desconocemos, tiene otras intenciones. Es decir, creo que se cambió la apuesta de la confrontación por la apuesta a la subvención. Como pueblo estamos acostumbrados a esto, que ha sido un desafío enorme de más de 50 años, por eso tenemos nuestro propio diseño y hacemos las transformaciones que consideramos convenientes. Estamos en un proceso muy interesante de actualización de nuestro modelo económico, pero las cosas de Cuba se deciden en Cuba. El pueblo cubano se ha ganado con su heroicidad cotidiana ese derecho a definir su destino.

Más allá de una administración u otra, están claras las reglas de que el respeto es la base de todo, que se puede avanzar. Hemos avanzado también en temas científicos, nosotros tenemos algunos logros en materia de medicamentos y de ciencia que puede ser beneficiario el pueblo norteamericano, no creo que estas cosas tengan que privarse a los pueblos de todos estos adelantos cuando se puede avanzar tanto.

Esto que usted me pregunta, le repito, no lo sobre dimensionamos. Cuba tiene excelentes relaciones con el resto del mundo y pienso que es muy sano tener relaciones económico-comerciales con el resto del mundo, tenemos un turismo desarrollado con Europa, tenemos relaciones con toda América Latina, con Asia, con África, y eso da un balance muy positivo. Por lo tanto, Estados Unidos es un país con el que por su vecindad nos interesa tener relaciones, digamos, de tranquilidad, de intercambio, y en la medida que ellos respeten nuestra independencia y soberanía, pues avanzaremos. Pero es necesario que levanten el bloqueo, no se pueden tener relaciones normales cuando un país tiene un acto hostil hacia el otro de esta naturaleza. Pero bueno, soy optimista.

(Leonardo Silva para diario El Pueblo)

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