Menos desencuentros y más cambios

Monica-XavierPor Mónica Xavier. Nadie dijo que los cambios que el Frente Amplio se propuso al asumir el gobierno nacional fuera cuestión de soplar y hacer botellas. Hay legítimas demandas ciudadanas que no se satisfacen ni aumentando 50% el Salario Real. Hay legítimas demandas ciudadanas que no se satisfacen ni bajando la pobreza a la cuarta parte. Hay legítimas demandas ciudadanas que no se satisfacen ni llevando los centros educativos a todos las regiones del país. Pero son grandes avances, y tampoco esto -honestamente- nadie lo puede negar.

Los gobiernos progresistas tienen la obligación de generar las condiciones para que haya una sociedad sin exclusiones – de ninguna naturaleza -, y con reales oportunidades para todas las personas. Los gobiernos progresistas tienen la obligación de diseñar un justo sistema impositivo – donde paga más el que tiene más -. Los gobiernos progresistas tienen la obligación de estimular la producción y el trabajo -. Los gobiernos progresistas tienen la obligación de asegurar la cobertura universal en salud. Los gobiernos progresistas tienen la obligación de asegurar derechos. Y en cada una de estas cuestiones – que hacen a la vida de las personas – tanto en su día a día como en su proyección – los gobiernos del Frente Amplio han trabajado sin descanso y han alcanzado avances como nunca antes había logrado nuestra sociedad. No son sólo palabras.

Los gobiernos que se proponen tan altos desafíos también tienen yerros. Que tampoco nadie debe querer ocultar, ni barrer para debajo de ninguna alfombra. Gobernar un país implica una complejidad que no hay que ponerla como excusa sino saber explicarla como parte misma de la realidad. La ciudadanía comprende cuando se le rinde cuentas. Los gobiernos progresistas no pueden cometer el error de aislarse en la dinámica de la gestión. Los consejos de ministros abiertos en recorrida por todo el país son un gran acierto. Es quedar frente a frente con la realidad de la gente. Con sus demandas, sus quejas, sus preocupaciones, sus expectativas, sus esperanzas. Es dar la cara. Y no es una acción que se haya iniciado ahora ante malos resultados de estudios de empresas encuestadoras. Hay que tener memoria, esto Tabaré lo hace desde su primer gobierno.

Los gobiernos progresistas persiguen y combaten la corrupción, y los aislados episodios que tuvimos – está claro que los afrontamos -, y también debe quedar claro que son incomparables a los hechos acaecidos en gobierno de otras épocas, que muestran desbandes de dimensiones gigantescas. Así fue que dejaron en situación de quiebra a este país: “devastación administrativa”. Y así fue que la ciudadanía los castigó una y otra vez en las urnas. No se trata de puros y malvados. Se trata de lo que efectivamente ha pasado. Actualmente Uruguay es el país de América latina y el Caribe con menor nivel de corrupción en el sector público según el informe anual de Transparencia Internacional [*], además de también superar a todos los países europeos mediterráneos.

Los gobiernos progresistas tienen la obligación de alcanzar el desarrollo. Ahora mismo existe alta probabilidad de explotar petróleo, y si lo logramos es porque se trabajó seriamente para ello. Y ante esta perspectiva, lejos de encerrarnos, nuestro gobierno nuevamente se propone dialogar para diseñar un futuro cuyo principal desafío está en lograr mayor inclusión. Se empezó por los expresidentes – todos ellos -, y se extenderá a todos los sectores sociales. La riqueza debe ser democratizada.

Los gobiernos del Frente Amplio no hemos dejado a la justicia social en un principio abstracto. Hemos sido capaces de empezar a redistribuir – falta mucho -, como condición tanto ética como también práctica para el tan anhelado desarrollo. Hay que partir de la base que sin inclusión no hay desarrollo posible. Hay que reconocer que aún vivimos en una economía de desigualdades que deben ser terminadas. Seguir esta patriada implica determinación para la superación de obstáculos y mezquindades. Seguir esta patriada necesita menos desencuentros y más cambios.

[*] http://www.uruguaytransparente.org.uy/images/cpi/CPI2015.pdf

Be the first to comment

Deja un comentario