Leishmaniasis: también hay que combatir la ignorancia y la omisión

luis bertizPor Luis Bertiz. No soy profesional veterinario. Es lo primero que quiero aclarar. Pero no puedo dejar de referirme al brote de leishmaniasis porque vivimos desde hace casi tres décadas en la zona de Arenitas Blancas, donde se encontraron (y sacrificaron) los primeros perros infectados por la enfermedad y porque somos poseedores de canes que, en su mayoría, adoptamos en la medida que otros irresponsables abandonaron.

Todos nuestros “amigos” tienen cobertura veterinaria integral y son parte integrante, por su amor y fidelidad incondicional, de nuestra familia. Así de simple.

Cuando comenzaron a fines del año 2014 y comienzos del 2015 los primeros rumores sobre un brote de leishmaniasis, adoptamos todas las previsiones: las que nos recomendaron los veterinarios y las que, con inusitada abundancia, encontramos en Internet donde hay desde simples notas a textos científicos, incluyendo las formulas de los medicamentos para tratar la enfermedad y anular todo riesgo de que el perro infectado pueda seguir contagiando a través del agente trasmisor, el famoso flebótomo, una mezcla de mosquito y jején que también se puede combatir fumigando con el producto químico adecuado.

Constatamos directa y fehacientemente que los escasos funcionarios de Zoonosis, dependientes del Ministerio de Salud Pública, estaban librando una batalla con “escarbadientes” y que además, no tenían los elementos imprescindibles para actuar eficientemente.

En febrero del año pasado, para citar un ejemplo bien concreto, se hicieron presentes en nuestro domicilio, extrajeron muestras de sangre de nuestros canes con excepción de dos… Quedaron de regresar y nunca más lo hicieron. Sí nos informaron que los análisis que lograron hacer arrojaron resultados negativos.

La fumigación para combatir al agente trasmisor, era, por decir lo menos, ridícula. El equipo casi amateur estaba instalado sobre un vehículo municipal, tenía una potencia vergonzosa y demás está decir que la limpieza y recolección de restos de poda (materia en descomposición, área en la que se reproduce el flebótomo) hasta el día de hoy ha sido casi nula en una zona de altísimo riesgo sanitario. La suma de omisiones, como se observa, inviabiliza el éxito de cualquier operativo.

Es más, el médico veterinario Gastón Cossia publicó hace pocas horas en Facebook: “Leishmania – El refugio ONG canino de Salto, lugar de mayor concentración de perros de toda la ciudad CÓMO SE EXPLICA que no tenga kits de diagnóstico ni collares repelentes. ¿Donde tiene la cabeza quien dirige las acciones sanitarias en Salto? VERGONZOSO”.

Pese a que el vespertino “La Prensa” había informado que los veterinarios de Salto se negaban a hablar del tema porque tenían “prohibido hacerlo por parte de las autoridades”, CAMBIO logró en las últimas horas declaraciones de algunos profesionales.

Rescatamos lo dicho por el Dr. Martín Varese: “Sigo sosteniendo que actualmente el sacrificio de animales ya no se debe hacer. El mosquito está presente en Salto desde el año 2010 y el Ministerio de Salud Pública no hizo nada. Ya está expandida por todo Salto y nada va a cambiar eso. Ya está, dejen de matar innecesariamente animales y pasemos a otra etapa de la enfermedad, como la que viven España, Francia, Grecia y muchos países más desde hace muchos años. La leishmaniasis en perros no se cura, pero si se trata y con medicación adecuada, se hace indetectable en sangre, quedando aislada en médula ósea, por lo cual por más que los mosquitos lo piquen, no va a propagar la enfermedad”.

El Dr. Carlos Martínez por su parte reflexionó: “Es un disparate que el Intendente diga que la comuna será el brazo ejecutor del sacrificio de animales cuando hay otros tratamientos y esto se puede evitar. Es un disparate de (Andrés) Lima, quien debería limpiar la ciudad para frenar nuevos focos”.

Lo comparto total y absolutamente. Por fin surgen estas voces claras, impregnadas de sentido común y por sobre todas las cosas, autorizadas.

Queda en evidencia que, además de la leishmaniasis, hay que combatir la ignorancia, la omisión y las bravuconadas de ciertas autoridades…

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