“La realidad marca que las empresas, sobre todo las pequeñas, son las que mueven la economía y dan trabajo”

Dialogamos con el presidente del Centro Comercial e Industrial de Salto, Nicolás Sant’Anna, sobre los tiempos que se están viviendo en materia comercial y empresarial y de la incertidumbre derivada de la situación de nuestros históricos hermanos, Argentina y Brasil.

– ¿Cómo cerró el 2016 para el comercio salteño tras la zafra especial de las festividades de fin de año?
– Fue bueno, mejor de lo que se preveía porque estábamos bastante preocupados por cómo venía la mano. Siempre hay excepciones, pero en general si tuviéramos que poner una nota englobando todo, tendríamos que decir que fue bueno. De todas formas, seguimos necesitando y luchando por un Índice Económico. La información que tenemos es bastante pobre, estamos casi con los mismos indicadores económicos desde hace un siglo, es decir, casi ninguno. Los indicadores que se están manejando son los de nivel nacional pero no a nivel departamental, por lo que estamos trabajando incluso a riesgo de no llegar a buen puerto, estamos diciéndole a todo el mundo que estamos detrás de mejorar los índices.

Seguramente ese índice no sería el que más nos gustaría tener pero vamos a tratar de tener un índice que nos explique. Así que la próxima vez que nos veamos, voy a poder tener más información concreta y real de lo que pasó.

– ¿Este Índice Económico salteño depende del Instituto Nacional de Estadísticas o del Ministerio de Economía?
– Pienso que de los dos, pero en vez de quedarnos esperando ese Índice, lo queremos hacer nosotros, pero para eso vamos a necesitar la cooperación de mucha gente, como la intendencia, el BPS, la Aduana, las empresas, los trabajadores…

– ¿O sea que se estaría planificando hacer por el propio Centro Comercial?
– Si, sería un Índice Económico oficial del Centro Comercial. Si hay alguien más que lo haga, bárbaro, nos ahorramos trabajo, pero mientras no lo tengamos, lo tenemos que hacer nosotros.

– Hay Observatorios Económicos manejados por universidades, ¿están pensando trabajar con ellos?
– Si, por supuesto. Todos los que estén hechos, no importa quién lo haga sino que se haga. Esos Indicadores que los hay desperdigados, es cuestión de juntarlos porque no tenemos un índice Económico del departamento.

– ¿Para qué les serviría tenerlo?
– Tenemos que tratar de cuantificar las cosas. Si uno no puede medir algo, no lo puede mejorar. Y si la sensación es buena o es mala, no deja de ser una sensación, no podemos basarnos en ninguna información concreta. Entonces, obviamente que las decisiones si uno parte de un principio malo, como por ejemplo, “está fea la cosa” y resulta que no está tan fea la cosa porque el Índice diría supuestamente otra cosa, pongamos, entonces…

– ¿Sería para dejar de lado la sensación térmica de la economía y fijarse únicamente en la temperatura real?
– Si, tenemos que avanzar a esta altura de los acontecimientos, el mundo avanzó sobre indicadores económicos y nosotros seguimos sin tener indicadores. Incluso a nivel nacional, que existen, no lo manejamos de la forma que deberíamos manejarlos. Por otro lado, lo que uno ve es que la gente toma decisiones mucho más realistas porque se basa en datos concretos y ciertos, y no tanto por la sensación térmica o por lo que me dijo la competencia o el vecino.

– Este lunes salió publicada en El Pueblo una nota a usted, donde observa una situación complicada para Salto donde habrían cerrado varios comercios, ¿se trata de una realidad o de una sensación?
– Eso es un dato de la realidad, el que haya comercios que estén cerrando uno los puede contar. No son todas malas noticias, hay gente que le va bien, incluso en las fiestas nos fue bien, pero es cierto que estamos preocupados con el cierre de algunas empresas, como ha pasado toda la vida. Tampoco creo que tengamos en Salto el cierre de empresas que uno ve en Colonia, por ejemplo, por suerte estamos lejos de esas situaciones y realidades.

– De todas formas, ya desde el año pasado se viene hablando que hay comercios y empresas que están enviando a sus trabajadores al seguro de paro, es decir que el problema en Salto se viene arrastrando desde hace algún tiempo.
– Claro. Y uno de los componentes de este Índice que nos gustaría tener todos los meses es el número exacto de la gente que está en seguro de paro y compararlo con datos y cifras de años anteriores. Ya nos respondió el BPS que puede contribuir con ese número de gente en seguro de paro, es un buen indicador, porque si uno lo junta con otros 10, 15 o 18 indicadores, se consigue una visión más realista de lo que está pasando.

– En la nota que dio a El Pueblo el lunes, usted agrega que un factor distorsionante del trabajo de las empresas son los sindicatos porque están poniendo mucha presión. El PIT CNT le respondió ayer en El Pueblo, que ellos reclaman que los comercios cumplan con los laudos, denuncian informalismo en las empresas y que los trabajadores que están en caja lo están por lo mínimo y no por lo que les corresponde…
– Yo no dije, ni el Centro tampoco, que sea por un problema de los gremios. Lo que en cambio dijimos es que hay un desequilibrio, no solo en Salto sino a nivel nacional, de las fuerzas, y eso no es una crítica al PIT CNT. Si vamos a criticar a alguien empezamos por criticarnos a nosotros porque no estamos peleando una pelea pareja, la pelota está en nuestra cancha, tenemos que juntarnos, hacernos fuertes, estamos la mayoría de los empresarios y comerciantes desperdigados, por lo que en este desequilibrio de fuerzas no responsabilizamos al PIT CNT, por el contrario, ellos hicieron lo que tenían que hacer, pasa que fuimos nosotros los que nos quedamos rezagados.

– ¿Uno de los desequilibrios que han denunciado los empresarios tiene que ver con las ocupaciones como extensión del derecho de huelga?
– Esa sería una, así es. Se permite hacer una cosa que la OIT no recomienda. El motor de la economía que nos toca, sin hablar que está bien o mal, es la realidad. Y la realidad marca que las empresas, sobre todo las pequeñas empresas, son las que mueven la economía y las que dan trabajo. Si esas empresas no están con ganas de invertir, con voluntad de arriesgar su capital porque la cosa está muy conflictiva y hay un desequilibrio, dicen “para qué me voy a meter en esto si seguro voy a tener problemas”…

– Un ejemplo de esto podría ser lo que pasó la otra semana con UPM que vinieron técnicos de Finlandia para estudiar el estado de las vías y el paro de trabajadores de AFE no les permitió trabajar y debieron volver a Europa con las manos vacías…
– Y hay muchos ejemplos más que son bastantes lapidarios en el sentido que se perjudica a la sociedad entera…

– ¿Eso es lo que distorsiona a la economía?
– Por supuesto. El caso de ANCAP es clarísimo. Estamos pagando hace décadas el combustible más caro porque no tenemos capacidad. Alguien podrá decir que eso no es culpa de los trabajadores. Vuelvo a lo mismo, el gremio de los trabajadores y los empresarios tienen que ser fuertes, los dos tienen que ser coherentes. Si hay uno que gana al otro, si las fuerzas son desparejas, tarde o temprano se tergiversan las cosas y será la sociedad la que sufra.

– ¿Y cómo se ve la situación de Salto en las postrimerías del primer trimestre del año? ¿Se puede ya proyectar lo que se espera del 2017?
– De vuelta con la sensación térmica, que es lo que tengo de hablar con 55 personas o más. La sensación es que transcurrimos el 2016 pensando que en el 2017 las cosas se iban a mejorar. Se dice que se mejora históricamente detrás de Argentina, y Argentina detrás de un mejoramiento de Brasil. Es interesantísimo ver que en los últimos 200 años ha pasado eso. Entonces, si bien los últimos datos de Brasil es que ha mejorado un poquito, igualmente la incertidumbre de los vecinos es muy grande, por lo que es muy difícil hacer un pronóstico. Seguimos esperanzados que 2017 sea mejor que 2016.

– En el sector turístico los argentinos trajeron este año bastantes divisas al país…
– Así es, y nos fue bien, al Este, al Norte, a todos.

– De todas formas, el ministro de Economía ha anunciado que las expectativas del gobierno es que Uruguay mantenga este año un crecimiento moderado en su economía, ¿los empresarios tienen la misma visión?
– Tenemos la esperanza de que así pase.

– ¿Cuál es la principal inquietud que tiene para el 2017 el Centro Comercial?
– Antes, es imposible hablar del futuro sin mencionar que seguimos preocupados de aquel informe de la OPP que sitúa a esta región Litoral Oeste en el 2030 con tiempos muy complicados a nivel socio económico. Por lo que tratando de revertir eso, por suerte tenemos un turismo fuerte que frena un poco esa tendencia negativa. Se dice que históricamente hubo tres grandes hitos que ayudaron a revertir esa tendencia negativa, que fueron la represa, la venida de las universidades y el turismo.

Hay cuatro temas muy importantes para Salto que moverían la aguja, para el 2017 o para los próximos años. Para enumerarlos, el IMAE es una cosa importantísima, no tanto por el desarrollo de la región sino por la calidad de vida y de la vida de cada uno de nosotros, y por el hecho de que es un disparate que el interior no tenga ningún IMAE. La eventual venida de un Free Shop a Salto, que mueva la economía. Un depósito fiscal, hay un proyecto interesantísimo logístico. Y el Centro Hortifrutícola en el Parque Agroalimentario.

– Cuando hablamos en diciembre advirtió de la gran expectativa que había en el comercio salteño por el cobro de la deuda de la intendencia a través del fideicomiso. Finalmente se pagó, ¿ayudó a mejorar la situación de los comercios?
– Si, mejoró la situación interna de los comercios, mejoró el mercado al volcarse más dinero a la plaza, mejoró el ánimo, pero parece que ahora tenemos que pagar el fideicomiso, pero tenemos 15 años para pagarlo.

(Leonardo Silva para Link, suplemento empresarial de El Pueblo)

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