Juan Carlos Ferreira inaugura este viernes la colección “Biblioteca de Autores Salteños” con su libro

20150626_155445Juan Carlos Ferreira es un entrañable amigo al que aprendimos a conocer y a valorar a través de amigos que tenemos en común y con quienes nos dedicamos cada sábado a la tarde durante algunos años a disfrutar de la distención que nos generaba jugar al basquetbol. Allí aprovechábamos para conversar de la vida, de las alegrías y tristezas que genera ser hinchas de Peñarol, de la política universitaria y de la otra. Más adelante en el tiempo supimos de su participación en el Taller Horacio Quiroga y de su incipiente despertar como escritor, algo que este viernes concretará con la presentación de su primer libro de cuentos, “La casa que no era nuestra”, que trae el prólogo del Profesor y Director de Cultura de la intendencia de Salto, Leonardo Garet, quien junto al también Profesor de Literatura José Luis Guarino, presentarán sus primeros veintiocho cuentos. Será en Casa Quiroga a las 19 horas.

– ¿Dejando de lado la arquitectura para encarar de lleno esta nueva vocación por la literatura?
– Si, totalmente de lado porque me jubilé. Esto nace en realidad allá por el año 2009 cuando comienzo a asistir al Taller Literario Municipal dirigido entonces por Leonardo Garet. Y concurrí al Taller Horacio Quiroga desde el 2009 hasta el 2012. Esos cuatro años fueron estupendos y fundamentales, de hecho el origen de este libro que queremos presentar el viernes está en el Taller. Aquí tengo conmigo borradores de lo que luego iba a terminar siendo este libro, que fueron hechos durante esos años, digamos que desde el 2010 en adelante.

– ¿Se fue escribiendo en etapas?
– No, no fueron etapas porque los relatos iban saliendo algunos como ejercicios de Taller, otros eran relatos que nosotros hacíamos y los presentábamos en el Taller, los leíamos ahí, eran evaluados sobre todo por el director del Taller pero también por los propios compañeros del Taller. Y bueno, se fueron juntando los relatos, de repente tuvimos oportunidad de publicar alguno en el semanario “Sol y Luna”, más adelante en las páginas web tanto de Leonardo Garet como de Jorge Menoni, escritor salteño radicado en Holanda, donde también apareció un relato nuestro. Y las cosas se fueron dando como para intentar esta aventura. En el momento en que Leonardo Garet decide emprender la edición Biblioteca de Autores Salteños, ahí con mucha generosidad me dio la oportunidad de comenzar con esa Biblioteca de Autores Salteños. Así nació el libro cuyo título es “La casa que no era nuestra”, un título que no está tan lejano a lo que fue mi querida profesión.

– ¿Hay diferencias entre el relato y el cuento?
– Puedo hablar desde lo poquitito que sé. El cuento es un relato que tiene, y me parece que la definición de (Julio) Cortázar es maravillosa, tres características que son significación, intensidad y tensión. O sea que cuando al relato le damos esas tres características, creo yo que estamos en presencia de un cuento.

– Le pregunto porque usted habla de relatos y no de cuentos.
– Me corrijo entonces, debería decir cuentos. Todos ellos tienen la intención de ser un cuento. Son veintiocho.

– ¿Son de ficción o están basados en la descripción de personajes de nuestra sociedad o incluso tal vez autobiográficos?
– Me encanta que me pregunte eso porque hay algunos cuentos que están basados en algún personaje que uno ha conocido en Salto o en Montevideo. Me gustaría muchísimo que quien lea el libro piense, “pero este personaje me hace acordar a…”. Es decir, no hay ningún personaje de los salteños que tenga el nombre exacto, pero es mi aspiración a que alguien pueda reconocer alguno de esos personajes.

– ¿Estarían basados en ellos o serían su descripción o el relato de una anécdota?
– Sería basado en… con algunas características que se describen del personaje real. Y después, hay cosas que no son del personaje real, son inventadas.

– ¿Qué género contempla en su libro?
– Me ha gustado plantear situaciones que muchas veces son de la vida diaria que quizás a veces no tengan un gran dramatismo pero que son situaciones que nos muestran lo mejor o a veces lo peor de alguna persona, que son como somos nosotros.

– Es buena cosa que alguien observe por nosotros aquello que por el ritmo diario de nuestras vidas no tengamos tiempo para detenernos a ver.
– Me gustó plantear situaciones que podemos vivir nosotros todos los días, como por ejemplo, la situación que se puede dar en el cuento “El patio de la escuela” o en “Juan Pilincho”. En algunos casos hay recuerdos reales de la infancia que aparecen aquí, cambiados en algunos aspectos pero que en su momento significaron algo muy fuerte en la vida de uno.

– Una cosa es escribir para uno mismo, ¿pero qué significa compartir su obra y las historias que allí cuenta con los demás?
– Esas historias fueron momentos muy intensos, y de esos momentos intensos creo que he salido enriquecido como persona y he aprendido un montón de cosas lindas de la gente que me ha rodeado. A veces de la familia, otras veces de los amigos, también a veces de desconocidos pero a quienes he visto pasar por determinadas instancias en su vida. He querido transmitir eso porque me parece que hay algunas vivencias que son hermosas y es mi deseo en realidad que otras personas puedan pasar por instancias similares. Por ejemplo, instancias familiares como puedan ser el amor entre un nieto y su abuela, que no sé si hoy tiene tantas oportunidades de existir ese amor porque nuestra sociedad ha cambiado mucho. La familia ya no puede ser lo que era, y lamentablemente a veces esas situaciones que hace cincuenta o más años eran normales, hoy ya no lo son tanto. Lo mismo que otros lazos familiares, el tema es que la sociedad cambia, tenemos que adaptarnos, tenemos que vivir estos tiempos, pero a veces uno piensa que ciertas cosas no deberían perderse.

– ¿Recordar con melancolía o con alegría?
– Recordar con alegría, sin ninguna duda. A mí la palabra melancolía no me gusta mucho. Recuerdo en el final de aquella hermosa película que es “Días de radio”, el narrador, que es el propio Woody Allen, dice que los recuerdos de aquellos años de la niñez se van apagando año tras año. Es decir, cada vez son más débiles. Entonces, lo que uno desea es mantenerlos lo más vivos posible porque esos momentos, creo yo, son los que nos hicieron lo que nosotros somos ahora. (Jorge Luis) Borges decía que cada uno es en cada instante todo lo que ha sido y todo lo que será, y creo que hay mucho de verdad en eso.

– ¿Para ser un buen escritor antes hay que ser un buen lector?
– Bueno, eso fue si no lo primero, lo segundo que nos dijo Leonardo Garet en el Taller. Como que nos dijo, “así que ustedes quieren escribir, bien, comiencen por leer, y leer mucho pero leer bien”. Y bueno, en el Taller estuvimos semana a semana con lo mejor de la literatura universal, autores que algunos ni los habíamos leído. Eso fue una constante durante todos esos años. Quisiera rescatar y subrayar lo que era ese ambiente, donde éramos diez o quince, pero que a veces éramos más, alrededor de una mesa respirando literatura. Era una pasión que nos envolvía a todos. De alguna manera uno extraña eso, pero bueno, es una etapa que pasó.

– Y este viernes comienza definitivamente una nueva etapa en su vida, la de escritor con su primer libro, y a uno le surge preguntarle si ya está pensando en el que sigue.
– Primero que nada voy a disfrutar de este libro, sin ninguna duda, porque además es un sueño largamente acariciado. Lo quiero disfrutar y quisiera este viernes, poder sobre todo agradecer a aquellas personas que me han ayudado a poder concretar “La casa que no era nuestra” y sus veintiocho cuentos.

– ¿Cómo sigue la historia después del viernes?
– Por lo que sé, los tres primeros números de la Biblioteca de Autores Salteños van a ser este libro, inmediatamente después vendrá un libro de ficción de Leonardo Garet cuyo título es “Lagartos”, hoy nos contaba sobre ese título tan particular. Y posteriormente vendrá una reedición de la histórica novela de Enrique Amorín, “La carreta”, que no ha tenido reediciones desde hace un buen tiempo en nuestro país. Y si las cosas marcharan bien, creo que en el horizonte está poder posicionar a la literatura de Salto en Montevideo, que es una plaza difícil.

– Este viernes presenta su libro, ¿y luego dónde podrá adquirirse?
– Lo presentamos en la Casa Quiroga a las 19 horas e inmediatamente vamos a hablar con librerías de aquí de Salto para que lo puedan vender.

Be the first to comment

Deja un comentario