Funcionarios increparon al intendente Lima cuando salía de su despacho

protestaEl intendente de Salto, Andrés Lima, fue “patoteado” por un importante grupo de personas cuando salía de su oficina en la sede central de la Intendencia de Salto, por la calle Juan Carlos Gómez y Uruguay, anoche.

Eran las siete y media de la tarde del jueves 30, cuando Lima terminaba su tarea junto a su equipo de colaboradores y al salir de la sede comunal, fue abordado por un grupo de gente que se agolpó en la esquina de la comuna con pancartas y ante el reclamo de no ser cesados en sus tareas y pretendiendo seguir trabajando en la Intendencia.

Tras conocerse que la comisión que designó el intendente Lima, integrada por personal de su máxima confianza para que lo asesorara sobre la permanencia o no de una cantidad de funcionarios que entraron a la Intendencia en los últimos dos años y que figuran con contratos permanentes, entre los que se encuentran los cargos de confianza, varios ediles colorados que renunciaron a la Junta Departamental para ingresar como funcionarios rentados en la administración, asesores jurídicos y personal dedicado a promover la comunicación del intendente, realizó una nómina de más de 350 personas sugiriendo el cese de los mismos, varios de quienes se hallarían en esta situación marcharon hasta la sede de la comuna a exigirle al jefe comunal que no los cese en sus funciones.

LO ENFRENTARON
El intendente salió de su despacho para encontrarse con el automóvil en el que estaba su chofer que lo llevaría hasta la sede de la Asociación Agropecuaria de Salto, al lanzamiento del Salto Ovino. Pero tomó para el lado contrario y siguió caminando solo por calle Uruguay hacia el puerto, fue el momento en el que estas personas con tambores y cánticos, le increparon a Lima el haber tomado la resolución de analizar los casos de los ingresos por designación directa y estudiar la permanencia de los mismos.

Lima estaba calmado, fiel a su estilo, miró a los ojos a cada uno de los que le hablaban y no reaccionó de ninguna manera, sino que tomó hacia el Palacio Córdoba por calle Uruguay buscando el automóvil de quien debía trasladarlo, que no era el auto oficial del intendente, sino un Fiat Uno particular de uno de sus colaboradores.

Aunque en un momento determinado la situación se volvió tensa, el intendente recibió amenazas e insultos, no había policías cerca ni funcionarios de seguridad que impidieran una agresión física al gobernante salteño y fue ayudado por un vecino que circulaba en su automóvil en tren de paseo con su esposa que llevaba un bebé de pocos meses, por calle Uruguay, cuando divisó el tumulto desde la salida de la Intendencia siguiendo los pasos del intendente a baja velocidad.

Cuando los ánimos se caldeaban y la situación podía pasar a mayores, el hombre lo miró a Lima desde el auto y le dijo: “suba”. Más tarde, el intendente admitió que no lo conocía, pero que decidió subirse igual y retirarse del lugar. El automóvil fue golpeado por los manifestantes e incluso fue blanco de una bolsa de residuos, pero el dueño del coche no paró la marcha y se fue con el intendente a bordo.

“No sabía quién era, pero me dijo ‘suba’ y me fui con él, para evitar situaciones que nadie quiere, pero que en un momento de enojo podía pasar a mayores. La verdad que quedé muy agradecido con ese vecino, a quien se lo dije después que me llevó”, dijo el jefe comunal rato después de lo sucedido luego del lanzamiento del Salto Ovino en la sede de la Asociación Agropecuaria.

LA DECISIÓN
Consultado por la nómina de personas que le fue recomendada cesar por parte de la comisión que conformó a tales efectos, el intendente dijo saber que “debe tomar una decisión difícil, recibí la lista y la voy a estudiar, porque la comisión me asesoró, pero el que toma las decisiones soy yo”, afirmó.

Lima sostuvo que “la inmensa mayoría de las personas que figuran en la nómina que le entregó la comisión asesora, son quienes tuvieron cargos de confianza, los que ingresaron para romper la huelga de los funcionarios del sector recolección y que fueron cuestionados por el sindicato, los ediles colorados que renunciaron a sus bancas para ingresar como funcionarios a la Intendencia, los asesores jurídicos, el equipo de comunicaciones y otros que sabemos que eran punteros políticos y que solo estaban para cobrar un sueldo”, señaló.

Pero sostuvo que “al resto de la gente voy a analizar cada caso, nosotros tenemos que equilibrar el número de funcionarios es un compromiso que asumimos porque queremos que la Intendencia tenga cuentas saneadas y esté equilibrada, a fin de año vamos a terminar nuestras deudas con el sistema financiero, y queremos tener una administración eficiente. Pero voy a analizar los casos más comprometidos y ver qué pasa, el fin de semana ya tendré una respuesta sobre el asunto”, aseguró el intendente Lima tras los incidentes.

(Fuente: Diario El Pueblo y fuentes propias)

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