Evolucionar

Monica-XavierPor Mónica Xavier. Tenemos asuntos pendientes. Esto no niega todo lo que se ha avanzado. No somos autocomplacientes ni escondemos errores. Nos hacemos cargo de la marcha de la realidad. Que una serie de indicadores certifiquen una evolución extraordinaria no quiere decir que sea suficiente. Que algunos hechos nos golpeen con brutalidad no quiere decir que estemos inertes ni que seamos indiferentes.

El caso de la trágica muerte de un paciente en Colonia Etchepare nos estremece. No hay excusas ni razón que lo justifique. Las mujeres asesinadas por sus propias parejas también estremecen. Los abusos de tantas otras y de niñas y niños suceden al amparo de un código vetusto. No hay excusas ni razón que lo justifique.

En estos ejemplos queda marcada la crudeza de realidades que deben ser modificadas drásticamente. No hay espera ni discusión que nos pueda demorar ni un minuto más. Hay que tener las agallas para cambiar en forma inmediata situaciones inaceptables. Nada debe detenernos cuando está la vida de las personas en juego. Es el primero de los derechos a tutelar.

Educación, Salud, Seguridad, Trabajo representan los pilares que cimientan una sociedad. De la calidad de los mismos dependen las condiciones de vida ciudadana. Se expresa en la cotidianeidad: escuelas, liceos, universidades, centros de salud, relaciones laborales. En todos ellos – también – vamos a seguir invirtiendo y mejorando. Porque es en estas cuestiones centrales donde las personas hacen que sus vidas tengan un ritmo de desarrollo acorde a sus derechos. Y a sus legítimas expectativas.

Si observamos y analizamos a las sociedades más desarrolladas, de forma inmediata, advertimos fuertes niveles de inversión en esas áreas (1). Y lo cierto es que, en esta década, nuestro país ha tenido un notable incremento de inversión en ellas. Porque el Estado juega un rol equilibrador insustituible. No hay magia ni atajos, ni margen para la improvisación con las condiciones de vida del pueblo. Se planifica y gobierna enfocados en la gente. No hay interés mayor ni prioridad que se pueda anteponer.

Debemos seguir avanzando. Desde algunas miradas parece que los pendientes son aún mayores a cuando comenzamos a gobernar. ¡Increíble! asistimos a esa prédica día a día. En aquel momento – hace tan solo una década- Uruguay tenía asuntos críticos a resolver. El primero: reducir la extendida pobreza y terminar con la indigencia. Y lo logramos. Junto con ello: reconstruir desguazados sistemas de salud, productivo, laboral y financiero. El país estaba fundido, y las mayorías la pasaban muy mal. También lo cumplimos. ¿Quién podría proyectar que -tan solo diez años después- nuestro país iba a estar a la vanguardia de los rankings internacionales en los indicadores que resumen estos temas cruciales para el desarrollo sostenible? Muy pocos. Ahora, nadie puede discutirlo. O sí. Pero sin razón ni fundamentos; más aún si son quienes fracasaron rotundamente cuando fueron gobierno. Los mismos que invocan nubarrones una y otra vez.

El PNUD señala que Uruguay es el país con mayor clase media de América Latina, además de tener la menor población de jóvenes que no estudian y que no trabajan y el más alto porcentaje de trabajadores con el acceso a servicios médicos (2). En el continente somos el país menos desigual; el de mejor Índice de Desarrollo Humano (IDH); el más seguro, según World Justice Project (3). Aceleramos el desarrollo exportador; superamos – año tras año – la Inversión Extranjera Directa; recuperamos el Grado Inversor; cuidamos el Medio Ambiente y vivimos en uno de los países con menores índices de contaminación a nivel mundial. Nuestro país tiene la primera posición del “Índice de Desarrollo Democrático” en América Latina (4). Y para quienes evangelizan según los dictados de publicaciones extranjeras, la británica The Economist eligió a Uruguay como “País del Año “(5).

Ni casualidad, ni dibujos, ni vientos de ningún tipo. Aquí lo que está en marcha desde hace diez años es el proyecto progresista. Tan ambicioso como pragmático; tan trabajado como honesto; tan inclusivo como sustentable; tan amplio como mejorable.

Emprendemos un nuevo quinquenio de Gobierno con más experiencia y con más desafíos. Porque todo lo que avanzamos, desde aquellos tiempos de crisis, lejos de descansarnos, nos obliga a proyectar futuros mejores. Nos impone evolucionar.

(1) http://hdr.undp.org/es/data

(2)http://www.cl.undp.org/content/dam/chile/docs/pobrez/undp_cl_pobreza_clases_medias_2014.pdf

(3)http://worldjusticeproject.org/sites/default/files/files/wjp_rule_of_law_index_2014_report.pdf

(4) http://www.idd-lat.org/2014/downloads/idd-lat-2014.pdf

(5) http://www.economist.com/news/leaders/21591872-resilient-ireland-booming-south-sudan-tumultuous-turkey-our-country-year-earths-got

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