“El libro es el Mujica en pantuflas y pijama”

tulbovitz y danzaLos periodistas Andrés Danza (Editor General del Semanario Búsqueda) y Ernesto Tulbovitz (Semanario Búsqueda), presentaron en nuestra ciudad su libro “Una oveja negra al poder: confesiones e intimidades de Pepe Mujica” en la sede local de la Universidad Católica invitados por Penguin Random House y diario El Pueblo. Previo a ello, mantuvimos con Danza y Tulbovitz el siguiente diálogo.

– ¿Este es el primer libro que escriben juntos?
Danza- Juntos es el primero. Hay uno anterior que es sobre Tabaré Vázquez que Ernesto lo escribió con (Andrés) Lanza, que es con ele, yo soy con de (risas). Es el primer libro que hacemos juntos pero no es el primer libro que escribe Ernesto.

– Luego de la presentación en Buenos Aires del libro, dio qué hablar tras las declaraciones del propio Mujica tomando distancia del contenido del mismo.
Danza- En realidad, lo invitamos a que presentara el libro en la Feria del Libro en Buenos Aires y él aceptó. Fue a presentarlo y ahí dijo que era un libro escrito por dos periodistas donde había cosas con las que estaba de acuerdo y cosas con las que no estaba de acuerdo, pero no surgió ninguna diferencia importante. De hecho, esta semana estuvimos con él y seguimos teniendo una relación muy fluida. Simplemente él decía que había algunas cosas que corrían por cuenta de los periodistas y que otras cosas eran reflexiones de él, pero seguimos teniendo una excelente relación.

– Sin embargo, para ustedes sigue siendo una oveja negra en el poder.
Tulbovitz- Bueno, ese nombre le pusimos al libro y él lo acepta de buen grado, reconociendo que es algo de eso. Digamos, él distinto parece claro que es, es diferente. Uno podrá estar de acuerdo o no, o gustarle o no, e incluso compartir o no medidas de su gobierno, pero que es distinto al elenco presidencial que hemos tenido hasta el momento, que tampoco es muy extenso del 85 para acá, eso parece que está fuera de discusión.

Creo que él también disfruta de eso, disfruta de ser la oveja negra. Él siempre ha dicho, al menos desde que asumió la presidencia, que su objetivo era desacralizar el poder. Hizo el intento para hacer eso, estarán luego las conclusiones de la ciudadanía si lo logró o no. Sin duda que la perspectiva del tiempo va a dar un análisis más fino, sobre todo para los historiadores de ver cómo fue su presidencia, en cuanto al menos en las formas, no de repente al fondo, pero él siempre dice que Luis Batlle tenía cosas de él, que (Oscar) Gestido también era un hombre que atendía el teléfono en la casa, en fin, habrá que ver. Usted que es locatario podrá ver si este intendente es diferente a otros intendentes en la forma de relacionarse con los ciudadanos. Todo dentro de un sistema de partidos del Uruguay, que es un sistema muy fuerte y que salen de ahí, es la pecera donde están todos los candidatos.

– La vida de Mujica parece ser un reality, donde todo pasa por los medios de comunicación. ¿Es un desafío encontrar un Mujica distinto para hacer otro libro sobre él?
Danza- Si, igual nosotros corremos con una ventaja comparativa significativa que es que lo conocemos de hace mucho tiempo, hace casi veinte años, desde ese momento mantenemos una relación fluida, yo diría que ha sido prácticamente semanal, y lo conocemos mucho más en la intimidad, que eso es lo que ofrece el libro. O sea, el libro es el Mujica en pantuflas y pijama. Por más que haya mucha cosa que se ve públicamente, ese Mujica no se conoce tan públicamente. Este libro ya va por la octava edición en el Uruguay, va a ser traducido al japonés, al portugués, es probable que al inglés y al italiano. Es decir, por más que haya salido una cantidad de libros sobre Mujica, el nuestro está generando muchísimo éxito y repercusión, por suerte, y creo que en gran medida es así porque lo presenta de una forma distinta a todo lo anterior. La gente está viendo algo nuevo, todavía había espacio como para algo nuevo que es la persona detrás del personaje público.

– En la última entrevista que dio recientemente Mujica a Emiliano Cotelo, al final se queja de cómo han lucrado con él los periodistas escribiendo libros.
Tulbovitz- Si, dijo eso y también dijo, “pero estuve averiguando y los periodistas ganan muy poco”. Dijo las dos cosas. Tenemos claro que no lo dijo por nosotros, pero lo cierto es que él es un provocador también, él tira –como decimos nosotros- los gatos encima de la mesa para que se genere el debate y también para medir la temperatura. Él también ha hablado públicamente de nuestra honestidad intelectual, y más allá que lo dijera o no, nosotros somos periodistas, vivimos de conseguir noticias y ponerlas al servicio del público e hicimos nuestro trabajo con honestidad. Podrá gustar o no, no nos ponemos en la torre de marfil, lo conocemos directamente, no opinamos ni hicimos un libro sobre lo que otros dicen que hubieran hecho sino que fue una interrelación directa en la cual tú también nos has visto muchas veces recorriendo Salto y cada uno de los departamentos. Eso y también tuvimos la enorme fortuna de recorrer el mundo con él y entender que había algo que nos parecía que debía ser contado.

– Está claro que la presidencia de Mujica no pasó desapercibida para ningún uruguayo, pero eso en cuanto a la persona, ¿pero qué visión tendremos, con el paso del tiempo, de lo que fue su presidencia?
Tulbovitz- Quizás que eso sea más tarea para los historiadores, más allá que uno tenga su opinión.

Danza- Es probable que pase a la historia un poco por lo que nosotros decimos en el título del libro, como una persona que fue bastante distinta a mucho de los otros presidentes y que trató de desacralizar el poder y ejercerlo de una forma un poco más llana y cercana a la gente, con sus aciertos y con sus errores. En gran medida eso es un poco lo que va a quedar en la historia. Un presidente distinto que en todo momento trató de no respetar el protocolo y acercarse más a la gente, además de las obras y leyes sociales que es también probable que queden en la historia, por más que no fueron directamente promovidas por él, pero igual pienso que quedarán en la historia como parte de su legado, como la despenalización del aborto, la legalización de la marihuana, la habilitación al matrimonio homosexual.

– El senador nacionalista Jorge Larrañaga escribió una opinión criticando lo que él llamó la herencia mujiquista, parafraseando lo de la herencia maldita que recibió Tabaré Vázquez, sobre todo en materia económica y financiera. ¿Cómo observan esto?
Tulbovitz- Es parte del respetable y normal juego político. Es bueno que los lectores también sepan que entre Mujica y Larrañaga hay una excelente relación personal. Es más, el despacho de uno y otro creo que está a catorce centímetros, y conviven. Es parte del juego político donde Larrañaga hace lo que tiene que hacer y Mujica hace lo que tiene que hacer.

– ¿Cómo ven al país luego de la presidencia de Mujica?
Danza- Volvemos a lo de hoy, otro de los aspectos que probablemente sea muy interesante que queden del gobierno de Mujica, es el posicionamiento internacional. Mujica adquirió una fama internacional no característica de los presidentes uruguayos. Eso evidentemente generó cierta facilidad para hacer conocer el país, sobre todo a través de los exportadores y ese tipo de actividades, pero también se le critica haber ejercido el poder de una forma no del todo ordenada, no haber concretado muchos de los proyectos. Hoy estamos en un momento donde el crecimiento no es tan elevado en la economía pero sin embargo se mantuvo el mismo partido político de Mujica en el poder, así que evidentemente tanta disconformidad con su gobierno no había.

– ¿En el libro se habla de la relación que tuvo Mujica con Paco Casal?
Tulbovitz- Si, se habla de eso…

– ¿También del Pato Celeste?
Tulbovitz- Está mencionado todo eso, la relación precisa que tuvo desde su punto de vista. Pero si, hay una parte del libro que está dedicado a eso, especialmente con la admiración –llamémosle- o más que respeto que tiene Mujica por los tipos que nacieron desde abajo y se pelean con otros que tienen poder, en esa perspectiva está mencionado.

– Les pregunto porque en una oportunidad hablando con el ex ministro Héctor Lescano en una entrevista para diario El Pueblo, reconoció que él está convencido que quien lo sacó del Ministerio fue el propio Casal.
Danza- Si, eso es una lectura que se hizo en su momento…

– Lescano está convencido de eso.
Danza- Si, si. Lescano estaba justo en primera fila cuando presentamos el libro en la Feria del Libro en Buenos Aires porque coincidió que él era Embajador uruguayo en Argentina. Se saludaron. En el libro está contado, pero no queremos contar todos los detalles para que lo lean, pero en el libro está contado todo ese episodio. También está contado su relación con Paco Casal y también con el Pato Celeste, que fue bastante controversial.

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