Calma en la tormenta

editorialPor Leonardo Silva Pinasco. Pareciera que por estos días Salto fuese víctima de las siete plagas de Egipto. Entre la leishmaniasis (que como siempre no hay quien falte tratando de generar alarma pública), agravada por lo que nos dejó la inundación, sumado a los problemas que viene arrastrando la ciudad hace rato en materia de recolección de la basura, a lo que hay que incorporar por estos días una ola de calor, la que seguramente terminará con una tormenta subtropical; nos hace reflexionar que por estas horas precisamos de la más amplia serenidad como sociedad para manejar estos importantes problemas que estamos padeciendo.

Debemos subrayar la necesidad de no aprovechar estos temas para intentar sacar ventajas de ningún tipo, entiéndase por esto que nadie se suba al carro de querer declarar el apocalipsis gubernamental ni político del departamento. Lo que necesitamos en estos días es la unidad y preocupación de todos quienes vivimos en esta hermosa ciudad, que ya cuando pasemos estos malos momentos, habrá tiempo para revisar la responsabilidad de cada uno.

Está bien que nuestros representantes políticos se preocupen y hagan planteos, pero también es importante que se pongan a las órdenes de las autoridades y que las autoridades tengan la suficiente capacidad de saber aceptar su ayuda. Eso sería demostración de la necesaria madurez que necesitamos que nuestra clase política muestre. Porque no solo es tiempo de reclamar derechos, sino también de cumplir con nuestras obligaciones ciudadanas.

Be the first to comment

Deja un comentario