Apuntes en borrador

NO… Fue el grito silencioso que subió por las gargantas de miles de uruguayos pero que retuvieron en su boca. El pueblo en una ejemplificante jornada le había dicho que no a la propuesta de reforma constitucional patrocinada por la dictadura buscando perpetuarse en el poder.

Fue un 30 de noviembre de 1980, hace hoy exactamente 35 años. La cara visible tuvo que ser alguien que no provenía de la política pues todos los partidos políticos y sus principales referentes estaban o presos o proscriptos. Es así que surgió la imponente figura de un docente de Derecho Procesal de la Facultad de Derecho, Enrique Tarigo, fustigando con contundencia argumental cada semana desde su semanario “Opinar”.

En lo personal, tenía 10 años de edad, y lo que recuerdo, además de dicho semanario que cada jueves llegaba a mi casa, fue un debate televisivo en Monte Carlo TV que moderaron y propusieron los periodistas Carlos Giacosa y Asadur Vaneskaian. Los protagonistas, por el NO fueron Enrique Tarigo (colorado) y Eduardo Pons Echeverry (blanco), mientras que por el SI a la reforma, estuvieron el coronel Néstor Bolentini y Enrique Viana Reyes (uno de los redactores del proyecto de reforma).

Justamente Tarigo, contó hace algunos años en una entrevista realizada en el programa “En Perspectiva” con el periodista Emiliano Cotelo, algunas anécdotas de ese momento histórico. “Con Pons Etcheverry –contó Tarigo- hicimos un excelente tándem, porque yo me centré en la Constitución, en sus defectos, en el procedimiento… Y Pons Etcheverry, que era un hombre muy inteligente, muy talentoso, pero que no estaba metido en la letra chica, digamos, utilizó la ironía, se rió de los militares. Con mucha educación y mucha fineza, pero se rió claramente. Y produjo una gran impresión en mucha gente. Creo ver a Pons Etcheverry que fue muy importante para gente de edad, gente conservadora. En un momento dijo: ‘Yo no soy ni tupamaro ni comunista; soy blanco, más bien a la derecha, pero esto sí que no se puede tolerar…’, algo de ese tipo. Creo que fue muy convincente para un sector que no estaba del todo decidido y al que él decidió a votar por No”.

“¿Con qué estado de ánimo llegó al 30 de noviembre? ¿Veía posible un triunfo del No?”, preguntó Cotelo. “Lo veíamos posible –respondió Tarigo- pero más como una aspiración, como un sueño, que como una realidad…”

Tras la victoria del No, Cotelo preguntó si se festejó. “No se pudo festejar, porque no nos animábamos a tanto…Vivíamos en un sistema de temor… Por el 76, hice un viaje a Israel; aproveché y me di una vueltita por París y por Roma. En París, en ese famoso hotelito al que iban todos los uruguayos, una noche me desperté asustado a las tres de la mañana, algo así. ¿Qué era? Había una cantarola en la calle de unos cuantos que se habían tomado unas copas de más y que cantaban lo que fuera. Y a mí me conmovió, porque hacía años que no había una cantarola de ningún tipo a las tres de la mañana, ni siquiera de algunos borrachitos… en Uruguay los borrachitos o no cantaban o no tomaban, pero esas manifestaciones no se daban. Era un régimen cerrado, oprobioso, todo era en silencio… Y eso pesó en el ánimo de la gente. Al otro día lo llamamos ‘el día de las sonrisas’, porque el lunes los ciudadanos circulábamos por la calle, no nos conocíamos pero nos mirábamos y nos sonreíamos”.

“A mí me da un poco de pena cuando los jóvenes dicen ‘Yo de eso no sé nada’. Habría que hacer alguna cosa”, reflexionó al final de la entrevista. Por eso, bienvenida sea la convocatoria que realiza para esta noche la Junta Departamental de Salto a las 20 horas para recordar esta fecha, a 35 años del NO.

Leonardo Silva Pinasco

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