Apuntes en borrador

REFORMA. Anuncios de un nuevo intento de reforma constitucional se cierne sobre el horizonte de nuestro país, por lo que una vez más, debemos insistir sobre lo que venimos sosteniendo desde hace años.

Siempre que hay problemas en el país, de la índole que sea, alguien no tiene mejor idea que plantear una reforma constitucional como si los problemas que tenemos en el país se arreglasen de esa manera.

Pero admitamos, al menos por un momento, que hay problemas que pudiesen ser solucionados por el país. Sería importante entonces que alguien nos diga cuáles son aquellos problemas que pueden ser solucionados con la reforma de nuestra Carta Magna para luego centrarnos en el fondo de la cuestión.

Hasta el momento, ningún partido político como tal –salvo algunas voces estridentes que no se ponen de acuerdo internamente-, ha realizado un planteo concreto. Pero desde ya que si la idea es simplemente modificar el sistema electoral, una vez más, vayan sabiendo que eso no solucionará nada más que un tema electoral.

Es tiempo de elevar la mirada y tener la suficiente grandeza para dejar de utilizar la excusa que todo se arregla reformando la Constitución. Insisto, una vez más en eso, basta de seguir emparchando o agarrando para el chijete a nuestra Constitución. La reflexión es válida tras un nuevo 18 de Julio.

***

“NO ACLARE… que oscure”, dice el dicho. Pues por el contrario, intentamos traer algo de luz al asunto. Últimamente he escrito en nuestras columnas remarcando algunas contradicciones del nuevo gobierno departamental.

Como se verá, no vamos al fondo del asunto, no discutimos si está bien o si está mal las decisiones que viene adoptando el intendente Lima en su derecho. Somos de la idea que todo gobierno siempre necesita de un plazo prudencial al inicio del mismo para que pueda acomodarse, y por tanto, nos hemos comprometido a discutir lo menos posible en estos primeros tiempos.

Pero lo que entendemos como obligación, es dejar claro cuando un dirigente político anuncia que hará determinada cosa si alcanza el gobierno y luego hace otra. Los ejemplos que hemos venido manejando, sobre que Lima prometió en campaña electoral no subir el precio del boleto y cuatro días luego de asumir anuncia la suba del mismo. O como cuando, también en campaña, dijo a los medios que no pensaba echar a ningún funcionario municipal y el mismo día que anuncia la suba del boleto avisa que formará una comisión para analizar a quienes va a cesar (lo dijo de otra manera, con mayor sutileza y eufemismo, cosa que cae cuando se lee la resolución del intendente creando dicha comisión).

Esto me hizo acordar a la respuesta que el ex presidente Carlos Menem le dio a un periodista cuando le dijo, “pero usted nunca dijo durante la campaña electoral que haría esto”, haciendo referencia al traslado de la capital del país, Buenos Aires, al sur, a Biedma (Departamento de la Provincia de Chubut, Argentina). “Pasa que si yo decía lo que tenía pensado hacer, nadie me votaba”.

Cuando nos preguntemos y analicemos por qué la gente cada día descree de nuestra clase política, simplemente recordemos lo que se dijo en campaña electoral y lo que luego se hizo en el ejercicio del gobierno.

Leonardo Silva Pinasco.

Be the first to comment

Deja un comentario