ANCAP: a las espaldas de los uruguayos

Por Rodrigo Goñi. A medida que avanza la investigadora de Ancap, van saliendo enormes agujeros que explican el porqué de las pérdidas cuantiosas en dicha empresa; pérdidas que se han comido el 80 % del capital de la misma, por lo que no es un tema baladí el que se está investigando.

Al principio la defensa del gobierno fue intentar explicar que las pérdidas se debían a las cuantiosas inversiones que se habían realizado, en un intento de explicación dirigido básicamente a ignorantes, porque cualquiera sabe que las inversiones aumentan el patrimonio, y que a lo sumo, en la medida que sean íntegramente financiadas con préstamos, entonces las inversiones son neutras respecto al capital, al que ni aumentan ni disminuyen.

Ahora la estrategia es decir que en realidad lo que los blancos intentamos hacer es desprestigiar a las empresas públicas, porque, sostienen, para nosotros “la mejor empresa pública es la que no existe”. Se vuelve a la teoría de los dos bandos, ellos los buenos que pretenden que el Estado nos haga ricos y felices a los uruguayos, y nosotros los malos, que pretendemos destruir el Estado ocasionando miseria y desgracia a los mismos uruguayos.

En el ínterin, y hasta ahora, el Frente Amplio pretende pasar por alto fiestas de publicidad y marketing asombrosamente caras (hasta ahora apareció una de U$S 370.000 y otra de U$S 160.000, la diferencia claro es que la primera fue en Montevideo y la segunda en Minas); o la “TROTANCAP”, que costó U$S 330.000, en donde el promotor del atlético evento, resulta que integra las listas electorales de Sendic; o la contratación de la agencia de publicidad, que fue la peor puntuada en la licitación, pero igual ganadora; o, la más reciente que indica que en las compras de petróleo hubo sobre precios que costaron a Ancap más de 40 millones de dólares por año. Y ponga y siga.

El año pasado, y en relación a los juegos empresariales que el progresismo llevaba adelante, escribía: “Las pérdidas que los uruguayos deberemos absorber por los “jueguitos empresariales” de estos aprendices de empresarios, son enormes, y las pagaremos todos.
Muy fácil le resulta a estos señores arriesgar, si total no es dinero propio, si se pierde pagamos nosotros, si se gana, ellos resuelven que hacer con la ganancia.

Bueno sería que Astori nos ilustre respecto a los emprendimientos empresariales que tanto él, como Lorenzo, Calloia o Sendic, han llevado adelante con dinero propio, así podemos aquilatar correctamente como se manejan con el riesgo estos fenómenos empresariales”.

De manera pues, que para los blancos el tema no pasa por estar a favor o en contra de empresa pública alguna, sino de procurar que las empresas públicas estén al servicio del país, no de sus dirigentes políticos, y sobre todo, que sus administradores no se enriquezcan por la vía de la corrupción.

Be the first to comment

Deja un comentario