A 100 años de la muerte de Rodó

Murió a los 46 años, una edad que parece contradecir esa figura señorial y estatuaria de anciano sabio con la que es recordado. Es que, en ese corto tiempo para una vida, José Enrique Rodó dejó una obra profunda que marcó no sólo la cultura y el pensamiento latinoamericano, sino que mantiene un alcance mundial que siempre tiende a renovarse.

Hoy se cumplen 100 años de su muerte —ocurrida lejos de casa, en Palermo, Italia— y la celebración encuentra al mundo recordando y reclamando sus ideas. Un congreso rodoniano, que se realiza en julio, convocará a académicos de todo el mundo a Montevideo a discutir su obra, y el martes el Poder Legislativo en pleno le rendirá homenaje. Y está andando un concurso literario sobre su figura con un premio de 5.000 dólares.

Muchas de esas actividades son organizadas por la Sociedad Rodoniana, una institución fundada en 2009 que tiene 60 miembros, entre ellos dos expresidentes: Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle.

“Rodó tiene una enorme vigencia”, dice Hugo Manini Ríos, presidente de la Sociedad Rodoniana. “Uno de los participantes del Congreso es catedrático de la Universidad de Cornell y sostiene que en Estados Unidos hay una corriente neoarielista que ve en Rodó la reacción contra el consumismo y materialismo del mundo posmoderno”. Un movimiento similar, dice Manini Ríos, está creciendo en Chile.

No es la primera vez que eso sucede. “El Ariel señaló el punto de partida de la movilización de las juventudes en el siglo XX”, escribió alguna vez el filósofo y teólogo uruguayo Alberto Methol Ferré. Ariel fue un best seller inspirador y revolucionario con una influencia hoy impensada en un libro.

Rodó fue una figura clave de su tiempo. Nació en Montevideo, el 15 de julio de 1871, fue periodista, y desde muy joven empezó a difundir ideas que enfrentaban al establishment de fines del siglo XIX. En 1900 (¡con 28 años!) escribió Ariel, del que aún hoy hay reediciones en todo el mundo. En el congreso rodoniano de julio estará Yu Shiyang, quien lo está traduciendo al chino.

“El Ariel es un discurso a la juventud latinoamericana, a la juventud estudiosa, universitaria, latinoamericana”, escribió, en 1988, Methol Ferré. Para Rodó, la juventud era el motor de los cambios en la sociedad.

En su ideas hay una lucha contra el materialismo decimonónico, una vocación latinoamericanista propia del modernismo de comienzos del siglo XX y un rechazo fermental a la vulgaridad y a la sociedad de masas, en una corriente de pensamiento que quedó reflejada en una obra que, además, alcanzaba grandes logros literarios.

Sus textos parecen interpelar tiempos como los actuales. “El pensamiento de Rodó sigue vigente en el mensaje de cada generación”, dice Manini Ríos. “Cada generación no puede pasivamente absorber lo que le ofrece el mundo. Para Rodó la juventud es la esperanza, la fe y la alegría”.

Sin embargo, su obra ha desaparecido de los textos de estudio, una situación que podría estar en proceso de cambio.

“En Uruguay después de la década de 1970 se había olvidado a Rodó que estaba empolvado, mantenía su nombre en el nomenclator pero estaba dejado de lado por los programas de enseñanza”, dice Manini Ríos. Una serie de reuniones entre autoridades de la educación y la Sociedad Rodoniana podría intentar cambiar eso.

Siempre se está a tiempo para ideas como las de Rodó, por lo visto, tan modernas a pesar de tener más de 100 años.

De todo para recordar a una figura intelectual
El martes 2 está convocada la Asamblea General para una sesión solemne en homenaje a Rodó, la primera actividad de una semana llena de recuerdos rodonianos. El martes 3, el rector de la Universidad de la Republica, Roberto Markarian, inaugurará el Coloquio José Enrique Rodó a los 100 años de su desaparición física, dos días en que los principales académicos nacionales debatirán su obra. El jueves, mientras tanto, la Organización de Estados Americanos realiza en Washington una Sesión especial del Consejo Permanente en homenaje a Rodó.

Y uno de los puntos altos del año dedicado a Rodó ocurrirá el 24, 25 y 26 de julio cuando se realice el Congreso Internacional Rodoniano Cien años del pensamiento de José Enrique Rodó en el Mundo con académicos de Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña, España, Estados Unidos, México, Paraguay, Perú, Ecuador, Argentina, China y Brasil.

(Fernán Cisnero para El País)

Be the first to comment

Deja un comentario